Menú
Tiempo de lectura: 2 minutos

Estados Unidos: iniciativa Age-Forward 2030

Estados Unidos está experimentando un cambio demográfico al igual que el resto del mundo. Para hacer frente a esta realidad, desde diversas instituciones y ámbitos de la sociedad se están llevando a cabo diversos programas que permitan prepararse para una población de edad avanzada, cada vez más diversa y estratificada económicamente.

Uno de estos programas es el Age-Forward 2030 del Milken Institute Center for the Future of Aging (Instituto Milken para el futuro del envejecimiento). Esta iniciativa pone en marcha políticas intersectoriales para ayudar a las comunidades a avanzar en el desarrollo económico inclusivo, la resiliencia, la innovación adaptada a la edad, las soluciones tecnológicas y el compromiso cívico.

El índice BCSA (Best Cities for Successful Aging) del Milken Institute Center for the Future of Aging compara y clasifica el desempeño de 381 áreas metropolitanas de los Estados Unidos en la promoción del envejecimiento activo. Con el objetivo de estimular el debate local, regional y nacional, el índice BCSA genera una competencia entre las ciudades para mejorar las condiciones que afectan a los estadounidenses de edad avanzada.

Las áreas de trabajo prioritarias son:

#1 Desarrollo económico

– Priorizar y proporcionar foros para promover oportunidades económicas para el envejecimiento activo en ciudades y comunidades.

– Aprovechar los datos para demostrar el valor compartido de los programas para ampliar la productividad regional, la participación y las actividades con fines específicos.

– Promover vías de asociación innovadoras entre el sector público y el privado y otros mecanismos para alinearse con los objetivos económicos y/o de desarrollo sostenible y realizar el potencial de mayores.

#2 Multigeneracionalidad

– Diseñar potenciando la accesibilidad y remodelar la infraestructura existente dentro de entornos de vida cada vez más multigeneracionales y no tradicionales para tener en cuenta los diversos estilos de vida, normas culturales y capacidades.

– Aprovechar los proyectos de ciudades inteligentes existentes para incorporar métricas amigables con la edad que permitan el bienestar a lo largo de toda la vida.

– Promover enfoques de planificación multigeneracional que reconozcan los beneficios de la diversidad de edades en los espacios públicos, las redes de transporte y los distritos de innovación.

#3 Redes para un envejecimiento saludable

– Experimentar con modelos económicos y estructuras de gobierno que alineen y coordinen los incentivos para crear una atención integrada y centrada en la persona para los mayores, especialmente para aquellos que están marginados y/o tienen necesidades complejas.

– Reconocer el potencial de internet y de la inteligencia artificial para transformar las redes de las ciudades y fortalecer la seguridad, la independencia, la salud y el bienestar de mayores, con el apoyo de programas para colmar las brechas de alfabetización digital e invertir en estrategias de preparación para emergencias de avanzada edad.

– Invertir en soluciones de políticas que desplieguen activamente los recursos de capital humano y social de los mayores como activos de la comunidad, agentes de cambio del vecindario y co-creadores.