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La “gerontofobia” impregna la sociedad española

La sociedad española peca de “edadismo”: tiene tendencia a discriminar a las personas mayores. Prueba de ello es que, según el CIS, en caso de escasez de respiradores y vacunas, un 29,6% preferiría ofrecérselos a una persona joven y sólo el 9,6% a una persona anciana.

Por Esther Alonso

La pandemia por SARS-CoV-2 ha puesto de manifiesto que la “gerontofobia” (también llamada “edadismo”), en la sociedad española está demasiado extendida. Según una encuesta reciente sobre coronavirus realizada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) a la pregunta sobre a quién se debería atender antes en caso de escasez de vacunas, respiradores u otros remedios para combatir la COVID-19, el 29,6% elegía proporcionárselo a una persona joven, con más vida por delante, el 26,2% elegía dárselo al más enfermo y con más riesgo de morir y sólo el 9,6% que decidía dárselo al más anciano por ser el más vulnerable. Pero este no es un caso aislado ya que, en esta tercera ola de COVID-19 que estamos sufriendo en España, vuelve a ponerse sobre la mesa el cribado por edad a los mayores para el acceso a UCI´s. Francisco Cantalejo, presidente del Sindicato Médico de Granada reconoce que, debido a la actual presión asistencial, ya se está aplicando este tipo de triaje en hospitales granadinos, tal y como se recoge en el artículo publicado en 65ymás.com

Según la OMS, el “edadismo” o ageism consiste en estereotipar o discriminar a personas o grupos en función de su edad mediante actitudes, prácticas o políticas prejuiciosas. Tal y como sostiene el informe “La discriminación por razón de edad en España”, realizado por HelpAge España una parte importante de las políticas públicas dirigidas a las personas mayores consideran el envejecimiento como un problema y a este colectivo como un gran consumidor de recursos. El documento pone de manifiesto un problema del Derecho ya que, dado que la discriminación es un concepto jurídico, no todas las situaciones en las que las personas mayores están discriminadas “de facto” aparecen contempladas como discriminación a los efectos del Derecho. Así, parece que el edadismo legitima la discriminación estructural de las personas mayores con lo que interfiere con la posibilidad de que su desventaja sea identificada como una discriminación incluso por ellas mismas.

Objetivo: combatir la discriminación por edad

Para abordar la discriminación por edad es necesario alcanzar una nueva comprensión del envejecimiento por parte de todas las generaciones. Esta nueva forma de ver esta etapa de la vida pasa por dejar de considerar a las personas mayores como una carga y reconocer la amplia diversidad de la experiencia de la vejez, la injusticia de la discriminación por edad y demostrar la voluntad de preguntar cómo la sociedad podría organizarse mejor. De acuerdo con la OMS, entre las acciones que pueden ayudar a abordar la discriminación por edad se encuentra el emprender campañas de comunicación que aumenten el conocimiento y la comprensión del envejecimiento entre los medios de comunicación, el público en general, los responsables políticos, los empleadores y los proveedores de servicios, legislar contra la discriminación basada en la edad y asegurar que los medios de comunicación presenten una visión equilibrada del envejecimiento.

Fundación Mutualidad Abogacía contra el edadismo

Consciente de su influencia como órgano de referencia para la profesión, la Fundación Mutualidad Abogacía (FMA) ha presentado el pasado mes de diciembre, el “Decálogo de los Derechos Humanos de las personas mayores en situación de pandemia”, un manifiesto que parte de la publicación “Decálogo de la Abogacía para la protección de los Derechos Humanos en pandemias”, elaborada por el Consejo General de la Abogacía, y que, estando coordinada por Francisca Sauquillo, abogada y presidenta de Movimiento por la Paz, ha sido posteriormente remitida a Casa Real, presidencia del Gobierno, las presidentas del Congreso y del Senado, el presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el Defensor del Pueblo y a la presidenta del Tribunal de Cuentas. Además, Fundación Mutualidad Abogacía se encuentra en proceso de remitir este Decálogo al Consejo de Europa para su publicación en la sección de Bioética.

En el decálogo llevado a cabo por la Escuela de Pensamiento, se ha desarrollado de forma más amplia el capítulo dedicado a la protección de las personas mayores, cuyos autores, Carlos María Romeo Casabona, miembro del Consejo Científico, y José Miguel Rodríguez-Pardo del Castillo, presidente de la propia Escuela, han puesto de manifiesto la especial vulnerabilidad a la que ha sometido a las personas mayores durante la pandemia. En él, se afirma que las personas mayores gozan de todos los derechos que les corresponden y que, por ello, debe reivindicarse el respeto efectivo de todos ellos, en particular de aquellos que en el contexto de una pandemia pueden ser más relevantes y exigibles.

Entre los derechos comprendidos en el texto, cabe destacar el primero, donde se recuerda que las personas mayores tienen el mismo derecho a la dignidad que tienen todos los seres humanos, incluidos los que afectan a aquellos que experimentan situaciones de mayor vulnerabilidad vinculadas con las pandemias. El escrito aborda también temas sensibles en estos meses, defendiendo que este colectivo no debe sufrir discriminación respecto al acceso a las unidades de cuidados intensivos y que debe respetarse su autonomía en la toma de decisiones relativas a su tratamiento médico, siempre y cuando se les aporte previamente la información necesaria para la formación de su voluntad. El decálogo también sostiene que los mayores tienen derecho a comunicarse con personas y allegados cuando se encuentran en residencias y, también, que se deben proteger de sus datos personales, incluyendo entre estos su historia clínica. Más información sobre el decálogo en la Escuela de Pensamiento.