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Cohousing senior para un envejecimiento feliz

Las comunidades autopromovidas y autogestionadas de cohousing surgieron hace cerca de cinco décadas como respuesta a la necesidad de un envejecimiento activo y saludable. Esta nueva forma de vivienda colaborativa dirigida a mayores se ha convertido en una alternativa a las tradicionales residencias.

Elegir con quien vivimos y en qué comunidad lo hacemos es una de las decisiones más importantes de la vida y, más si cabe, para las personas mayores. Para poder envejecer dónde, cómo y con quien se quiera, en los últimos años ha surgido una nueva realidad que ya está funcionando y que se multiplica a pasos agigantados: el cohousing senior.

Según HISPACOOP, Confederación Española de Cooperativas de Consumidores y Usuarios, el cohousing senior “son comunidades autogestionadas de personas mayores que viven en un entorno que ellos mismos han diseñado y que normalmente se componen de varias viviendas o apartamentos independientes que buscan fortalecer la interacción social, la comunicación y la ayuda mutua”.

Se trata de centros que disponen de los servicios asistenciales necesarios para cubrir todas las necesidades. Además, se configuran como espacios para vivir con independencia y autonomía en un marco de envejecimiento activo y saludable.

HISPACOOP agrupa a 10 cooperativas de cohousing, con más de 800 apartamentos donde conviven más de 1.500 personas mayores.

 

Nueva mirada social sobre el envejecimiento

Para José Antonio Sánchez Medina, Catedrático de Psicología Básica de la Universidad Pablo de Olavide, Doctor en Psicología y experto en cohousing, las viviendas colaborativas para mayores emergen como una de las mejores soluciones habitacionales para prevenir la soledad y promover el envejecimiento autónomo y activo.

Desde hace una década, numerosos estudios científicos señalan que la soledad se está convirtiendo en un grave problema de salud pública, especialmente en los mayores ya que no cuentan con el soporte de cuidados que en décadas pasadas proporcionaba la familia nuclear o extensa. Hasta ahora la respuesta de las Administraciones Públicas y operadores privados es la de ofertar plazas en residencias a las que se accede cuando el nivel de dependencia empieza a ser notorio.

“Sin embargo, la nueva mirada social sobre el envejecimiento, que dota a esta etapa vital de significado propio, alejándola de las visiones que la asocian a deterioro y decadencia, abre nuevas oportunidades para repensar qué significa envejecer y cómo se puede promover, no ya un envejecimiento saludable, sino activo. Esta nueva mirada debe saber ofrecer soluciones habitacionales que, a la vez que luchan contra la epidemia de soledad, empoderan a los mayores, les invitan a la participación y promueven ese anhelado envejecimiento activo”, explica Sánchez Medina.

Además, señala que el desarrollo de esta solución habitacional requiere de la concurrencia y mirada convergente de grupos de usuarios y colectivos de interés, de las empresas y Administraciones Públicas responsables del desarrollo urbanístico y de los planes de vivienda, de operadores privados, de entidades financieras y de profesionales del mundo del derecho, la intervención social y la arquitectura.

 

Casos de éxito en España

El concepto de cohousing nació en Dinamarca en los años 70 y se extendió por países del norte de Europa y de Estados Unidos. El periodo medio de maduración de este tipo de proyectos es de diez años y en la actualidad España cuenta con varios casos de éxito.

Aunque cada proyecto es diferente todos tienen en común el concepto de cooperativismo de consumo y autogestión democrática.

El consumidor se integra en el proyecto cooperativo como socio consumidor y ello le da derecho a estar representado en los órganos de gobierno de la cooperativa. En las cooperativas más grandes, estos pasan a ser socios de trabajo, participando democráticamente en la toma de decisiones.

El estado actual de cada uno de los proyectos de cohousing senior que hay en marcha en nuestro país se puede consultar en este mapa interactivo, pero estos son algunos ejemplos de éxito.

 

#1 Residencial Santa Clara

En los años 70 un grupo de jóvenes de profesiones liberales y funcionarios preocupados por su jubilación tuvieron la idea de iniciar un proyecto del que disfrutarían muchos años después. En 1991 fundaron la cooperativa Los Milagros S.Coop. Andaluza y nueve años más tarde, en el año 2000, finalizaron la construcción del primer proyecto de cohousing senior en España: el Residencial Santa Clara.

Ubicado sobre una ladera de los montes de Málaga, a 2,4 kms del centro de la ciudad, cuenta con 76 apartamentos y cinco habitaciones con terraza.

Este complejo pionero en nuestro país —premio Arco Iris al Cooperativismo Andaluz en 2002— está orientado a personas mayores de 50 años que pretenden cubrir sus necesidades sin renunciar a un espacio propio, independencia y autonomía.

El objetivo de esta cooperativa de consumo sin ánimo de lucro fue construir un complejo residencial en el que sus socios pudieran convivir en un ambiente de solidaridad y amistad.

“Nuestra experiencia se manifiesta en los 19 años que llevamos conviviendo en Santa Clara, cuando quisimos determinar nuestro futuro. Alejando la soledad, favoreciendo el compañerismo y poniendo en práctica formas de comportamiento consensuadas y aprobadas en Asamblea General, recogidas en el Reglamento de Régimen Interior, con el objetivo de conseguir un envejecimiento activo y pleno de autonomía”, explica Aurora Moreno, socia fundadora.

Cuenta con un servicio de asistencia médica especializada en geriatría y gerontología, cuidados de asistencia en el apartamento a las personas que lo requieran, fisioterapeuta, gimnasio con actividades dirigidas, podología, servicio de transporte diario (excepto domingos), capilla, biblioteca, comedor, salas de terapia ocupacional y actividades culturales, entre otros.

Para Aurora Moreno, el cohousing “permite elegir tu futuro, nadie te lo impone. Alejas el fantasma de la soledad y lo más importante es que tienes la seguridad de que estarás asistido toda la vida, cuando se vayan perdiendo algunas o todas las facultades que impidan realizar las actividades de la vida diaria”.

 

#2 CONVIVIR

El Conjunto Residencial CONVIVIR está ubicado en Horcajo de Santiago (Cuenca) y se constituyó gracias al empuje de sus socios y a un préstamo concedido por una entidad financiera de banca ética.

Su inauguración oficial fue en 2016, aunque los 87 socios comenzaron a vivir en las viviendas en 2015. Cuenta con 66 apartamentos y diversas zonas comunes como gimnasio, zona de fisioterapia, salón de actos, biblioteca, centro de día, enfermería y cafetería.

“Para poder llevar a cabo un proyecto de vivienda colaborativa es fundamental contar con un equipo compacto, que se crea el proyecto de verdad y lo dé todo por él. Aunque hemos tenido que superar muchos retos, la experiencia ha sido muy enriquecedora”, explica Cruz Roldán, socio fundador y presidente de CONVIVIR entre 2007 y 2018.

“Añadir vida a los años” es el lema de esta cooperativa que pretende facilitar a los mayores las condiciones adecuadas para un envejecimiento activo y saludable en un ambiente familiar de convivencia. “Tenemos proyectos vitales por desarrollar y para ello es fundamental hacer tanto gimnasia física como mental”, explica Roldán.

La cooperativa se rige por los principios de solidaridad, cooperación y apoyo mutuo. Desde 2018, Ernesto Cabello es el actual presidente de CONVIVIR y tiene claro que facilitar a los mayores una vida digna es uno de los retos más importantes del siglo XXI.

“El camino recorrido ha sido largo y con importantes dificultades debido a que no existen muchos precedentes en España y la legislación en la materia no está adaptada, pero la experiencia es positiva. El entorno propicia la participación y el envejecimiento activo. Se trata de vivir en la propia casa con medios añadidos que faciliten las relaciones sociales, que prevengan la dependencia y eviten la soledad no deseada”, explica Ernesto.

El complejo residencial ofrece diversas actividades como gimnasia, informática, manualidades, risoterapia, teatro, canto y excursiones, entre otras.

 

#3 Trabensol

El deseo de envejecer juntos y entre amigos fue la motivación de un grupo de jubilados para constituir la cooperativa Centro Social de Convivencia Trabensol en 2002. Ubicado en Torremocha del Jarama (Madrid), este complejo está compuesto por 54 apartamentos y zonas comunes distribuidas en dos plantas: salón de actos-comedor, talleres para actividades, baño terapéutico, gimnasio, biblioteca, sala de juntas y despachos administrativos.

La edificación es bioclimática por orientación, climatizada mediante geotermia a través de suelo radiante, adecuadamente integrada en el entorno y de bajo consumo energético.

Los principios que inspiraron el proyecto fueron crear un lugar de convivencia comunitaria agradable, solidaria y de crecimiento personal basado en el consumo colaborativo y la economía social.

“Nuestra experiencia es muy positiva sin descartar las complejidades que tiene toda convivencia. Las principales diferencias respecto a una residencia es que los socios llegan por propia voluntad y en buenas condiciones físicas y mentales, con deseo de participar de forma activa en el proyecto de vida creado y mantenido por ellos”, explica Jaime Moreno, coordinador de la Comisión de Comunicación de Trabensol.

El acceso a la vivienda se realiza en cesión de uso vitalicio y no en propiedad. Se trata de una opción residencial colectiva innovadora en la que los socios gestionan por sí mismos el proyecto de propiedad colectiva y participan en multitud de actividades organizadas por ellos mismos: teatro, debates, cine, aulas de memoria activa, sala de meditación, jardinería, etc.

El cohousing “es una fórmula inteligente que responde a las problemática que se va presentando con la edad. Tiene éxito porque es una respuesta que se han dado los propios residentes, es prácticamente imposible vivir en soledad, los hijos son liberados de un gran estrés y, además, desde el punto de vista económico permite compartir los gastos de mantenimiento y de servicios”, añade Jaime.

 

#4 La Muralleta

Este proyecto, impulsado en 1999 por un grupo de personas cercanas a la jubilación, está ubicado en Santa Oliva (Tarragona), rodeado de bosques y viñedos. Desde 2012 la primera fase, que cuenta con 16 vivienda individuales, está en funcionamiento pero próximamente se construirá una segunda.

La Muralleta es un ejemplo de cooperativa cuyo objetivo es ofrecer a sus socios usuarios un proyecto para mejorar su calidad de vida, en contacto con la naturaleza y organizando actividades que les permita mantenerse ocupados.

Sus miembros practican el envejecimiento activo mediante tareas personales y comunitarias, organizadas en comisiones de trabajo (huerto y jardín, cocina, lúdica, difusión y mantenimiento) y donde participan los socios en función de sus preferencias personales.

Sus más de 10.000 m2 de zonas verdes permiten realizar actividades al aire libre. Además,  cada socio dispone de una parcela de 80 m2 de huerto.

 

#5 Residencial Antequera 51

El Residencial Antequera 51 abrió sus puertas en febrero de 2019 en Antequera (Málaga). Este proyecto nació con el objetivo de generar una nueva forma de convivir, proporcionando las mejores condiciones de calidad y precio en alojamiento y cuidados personales para sus socios. El centro cuenta con una filosofía de vida que se basa en la colaboración, responsabilidad, igualdad, solidaridad, respeto y autogestión.

Con capacidad para 100 personas, el residencial tiene una superficie construida de 8.500 m2 distribuidos en un edificio de varias plantas. Hay diferentes tipos de viviendas (con dormitorio simple o doble y dos dormitorios dobles) y un gran patio-jardín que articula los diferentes espacios comunes que incluyen sala de visitas, comedor y cafetería, entre otros.

Tiene todo tipo de servicios como limpieza, lavandería, peluquería, servicio médico, fisioterapéutico y de enfermería, biblioteca y gimnasio.

Los socios tuvieron claro desde un principio que querían construir un complejo residencial adecuado a sus necesidades, que fomentase la vida en comunidad y que preservase la intimidad y libertad sin renunciar a todos los beneficios de una residencia. Un modelo que permitiese envejecer entre amigos.

 

Ley de Dependencia

En 2019 se ha constituido la primera Coordinadora Nacional de Cohousing (CNC) integrada en HISPACOOP y, recientemente, han presentado el manifiesto “Cohousing Senior” con el fin de dar a conocer este modelo de vida y solicitar un reconocimiento y apoyo de las distintas Administraciones Públicas.

Aunque las cooperativas han establecido la previsión de organizar ayuda asistencial a los miembros que puedan tener una situación de dependencia o discapacidad, una de las demandas más importantes por parte de la CNC es la inclusión del modelo de cohousing senior en el desarrollo de la Ley de Dependencia. De esta forma, estos centros podrían integrarse en el Sistema de Autonomía y Atención a la Dependencia.

Ya se ha dado el primer paso con el reconocimiento del modelo senior que ha hecho la Consejería de Bienestar, Servicios y Derechos Sociales del Principado de Asturias a través de los alojamientos colaborativos para la promoción de la autonomía personal y atención a la dependencia, que los concibe como un equipamiento que tiene cabida en el sector de los servicios sociales.

“Desde HISPACOOP estamos dando apoyo a los cohousing para que tengan un espacio en común donde compartir sus experiencias, analizar su situación, resolver sus problemas, sus dudas e inquietudes, tantos para los que ya están en funcionamiento como los que se encuentran en desarrollo, y apoyarles y ayudarles para hacer frente a sus proyectos”, explica Félix Martín, secretario general de HISPACOOP.

Por otro lado, HISPACOOP ha publicado la guía “Cohousing senior y cooperativismo de consumo con valiosos consejos para aquellas personas o grupos que se están planteando iniciar un proyecto de cohousing senior.

La experiencia de los diferentes complejos residenciales constituidos bajo el modelo de cooperativismo de consumo ponen de manifiesto que este nuevo modelo de convivencia alternativa ofrece la oportunidad de vivir en madurez, con vitalidad y lejos de la soledad.